Tómate el tiempo necesario para respirar y deshacerte de cargas innecesarias. Más tarde te darás cuenta de cómo tu vida diaria y tu trabajo hacen que te agotes y tengas menos energía. Preocúpate por dedicar el mismo tiempo a practicar ejercicio y a relajarte, así como a tomar productos ricos en vitaminas. Necesitarás todos estos elementos si pretendes llevar a cabo tus tareas diarias.