En vez de dejar a un lado la actividad física para otro día, planifica los ejercicios que te ayudarán a adquirir el físico atlético que estás buscando. Tienes la sensación de poderte comer el mundo. Pon a trabajar tu energía aparentemente inagotable a través de un programa regular de ejercicio. Hincha las ruedas de esa bicicleta y vete a pasear por el parque; te darás cuenta enseguida de lo bien que te hace sentir.